Del Sur de Estados Unidos a Palestina: los Viajeros de la Libertad contra las políticas segregacionistas

“Sabemos que al emprender esta acción corremos el riesgo de sufrir arrestos, ataques de los colonos israelíes, abusos de los soldados, o incluso la muerte. Asumimos este riesgo como un paso más en la lucha para alcanzar Libertad, Justicia y Dignidad para las generaciones futuras de palestinxs y para todos los pueblos de la región.”
 
Lxs 6 activistas esperando para abordar el autobús prohibido en la estación de la colonia israelí Kokhav Ya'akov

Lxs 6 activistas esperando para abordar el autobús prohibido en la colonia israelí Kokhav Ya'akov

 

  Cinco hombres y una mujer palestinxs lograron el pasado 15 de noviembre su objetivo de abordar un autobús israelí (con destino a Jerusalén) de la compañía Egged, que opera el sistema de transporte segregacionista en los territorios palestinos ocupados. Los autobuses conectan las colonias israelíes -ilegales según el Derecho Internacional- entre sí y con Israel, pero la población palestina no puede hacer uso de ellos.

En una acción de desobediencia civil anunciada varios días antes por internet, lxs activistas se propusieron mostrar al mundo el régimen de discriminación que Israel aplica al pueblo palestino en los territorios ocupados. La iniciativa, según dijeron, se inspiró en las acciones de desobediencia civil llevadas a cabo hace medio siglo por valientes activistas afroamericanxs en el Sur de Estados Unidos, cuando se embarcaron en una campaña contra las leyes racistas e injustas, abordando autobuses segregacionistas.

Manifestantes con carteles contra la ocupación en el checkpoint de Jerusalén

Manifestantes con carteles contra la ocupación en el checkpoint de Jerusalén

En recuerdo de esa campaña, lxs palestinxs llamaron también “Freedom Riders” (“Viajerxs de la Libertad”) a esta iniciativa. El día elegido para llevarla a cabo (15 de noviembre) es la fecha en que el Consejo Nacional Palestino -órgano máximo de la OLP- proclamó la independencia de Palestina, en 1988. El destino de este viaje: entrar en Jerusalén Este, su capital y Ciudad Santa adonde el pueblo palestino tiene prohibido entrar (excepto con un permiso especial de la autoridad israelí que raramente se obtiene).

La acción se proponía, además, dejar en evidencia a dos de las grandes compañías que lucran con las políticas de apartheid y ocupación, y exhortar a la sociedad civil mundial a boicotearlas y dejar de invertir en ellas. La compañía de transporte israelí Egged y la francesa Veolia operan docenas de líneas segregadas que atraviesan Cisjordania y Jerusalén Este. Las dos, además, tiene que ver con el tren ligero de Jerusalén, que conecta las colonias ilegales asentadas en Jerusalén Este con la parte Oeste de la ciudad; por eso son objetos prioritarios en la campaña mundial de boicot a las compañías que lucran con la ocupación de los territorios palestinos.

Según anunciaron en la breve conferencia de prensa ofrecida en el Centro Cultural de Ramala antes de partir, ésta es la primera de una serie de iniciativas no violentas y de desobediencia civil que se proponen realizar para exigir el fin de la ocupación israelí y el desmantelamiento del régimen de apartheid que ese país les impone. La convocatoria provino de varios grupos de base y no se identifica con ningún partido político: “Juventud contra los Asentamientos”, “Comité de Coordinación de la Lucha Popular”, “Campaña contra el Muro”(“Stop the Wall“), jóvenes que participaron en el movimiento del 15 de marzo (por la unidad política), y cercanos al Movimiento BDS (Boicot, Desinversión y Sanciones). Cuando un periodista les preguntó explícitamente si la acción tenía el apoyo de la Autoridad Nacional Palestina, la vocera del grupo dijo que suponían que sí, pero que no habían tenido ningún contacto.

Por ser ésta la primera tentativa, sólo seis personas participaron en ella (entre ellxs, el reconocido académico y activista Mazim Qumziyeh, y representantes de luchas civiles populares en Al-Walaja (Belén), Tel Rumeida (Hebrón) y la propia Ramala. La única mujer y vocera del grupo, Huwaida Arraf, es una palestina con ciudadanía norteamericana e israelí, pero en el momento de ser arrestada presentó el pasaporte honorario que la Autoridad Palestina le otorgó por participar el año pasado en la Flotilla de la Libertad que intentó romper el bloqueo a Gaza. Las seis personas ya han sufrido varios arrestos en su corta vida por participar en acciones de protesta pacífica contra la ocupación. Como le dijo uno de los participantes a la corresponsal de Haaretz, Amira Hass: “Ser arrestados es parte integral de nuestra existencia como palestinos bajo la ocupación israelí. Nosotros no somos especiales”.

Una larga caravana de activistas palestinxs, israelíes e internacionales, así como de cientos de representantes de medios de comunicación de cuatro continentes, partió de Ramala acompañando a lxs seis activistas hasta la estación de autobús de la colonia israelí Kokhav Ya’akov. Al llegar allí, la gran cantidad de público, y el inusual atuendo de lxs seis personas en ese lugar (con kuffiyehs palestinas y camisetas blancas con las palabras en inglés: “LIBERTAD”, “JUSTICIA”, “DIGNIDAD”, “RESISTIR EL APARTHEID”, “DESOBEDECER LAS LEYES INJUSTAS”) llamaron la atención de lxs colonos residentes que pasaban en sus vehículos o esperaban en la estación.

El momento en que activistas y periodistas se suben al autobús rumbo a Jerusalén

El momento en que activistas y periodistas se suben al autobús rumbo a Jerusalén

Increíblemente, las fuerzas de seguridad no estaban preparadas para reaccionar e impedir la acción. Lenta y tardíamente fueron llegando primero un jeep militar, luego otro de la policía de frontera militarizada, luego un par de vehículos de la policía civil. Pero ninguno parecía saber qué hacer ante la enorme cantidad de periodistas registrando todo con cámaras de todo tipo y tamaño.

Huwaida Arraf, vocera del grupo

Huwaida Arraf, vocera del grupo

Al llegar el autobus 148, la multitud se aglomeró alrededor de lxs seis activistas, que inmediatamente lo abordaron, acompañadxs de decenas de periodistas sin que hubiera resistencia. La caravana de vehículos se apresuró a seguir al autobús de Eggs en su breve trayecto hasta el checkpoint de Hizmeh, una de las entradas a Jerusalén exclusiva para israelíes.

El autobús 148 llega al checkpoint de Hizmeh

El autobús 148 llega al checkpoint de Hizmeh

Policías y soldados desconcertados  ante la llegada del autobús al checkpoint de Jerusalén

Policías y soldados desconcertados ante la llegada del autobús al checkpoint de Jerusalén

Dos de los palestinos en el autobús

Dos de los palestinos en el autobús

 

Cuando el autobús arribó al checkpoint, una gran cantidad de policías y soldados ya esperaba para hacer bajar a lxs pasajerxs judíxs, pero todavía parecían no saber qué hacer con lxs “freedom riders” y la gran cantidad de periodistas que les acompañaban. Mientras tanto, otrxs activistas se apostaron junto al autobus, frente a los vehículos que pasaban, con grandes carteles que reproducían las consignas de lxs seis.

Finalmente el autobús fue conducido hasta un estacionamiento a unos cien metros del checkpoint, y allí continuó la espera. Policías de distinto rango y unidades subían y bajaban sin saber qué hacer con lxs incómodxs ‘viajerxs’; intentaron hacerles bajar, pero éstxs se negaron. Había demasiadas cámaras y testigos como para hacer uso de la fuerza.

Al cabo de una hora -ya había oscurecido- vimos llegar a varios vehículos policiales y militares, y por primera vez con actitud enérgica entraron en el autobús (después de desalojar a lxs periodistas) y fueron sacando uno por uno a lxs seis freedom riders y llevándolos arrestados hacia los vehículos policiales. La multitud rodeaba y registraba la acción de cerca; los flashes disparaban y se oían consignas contra la ocupación y por el fin del apartheid.

Uno de los activistas momentos antes de ser arrestado

Uno de los activistas momentos antes de ser arrestado

Badia Dwaik, de Al-Khalil (Hebrón) en el momento de ser arrestado.

Badia Dwaik, de Al-Khalil (Hebrón) en el momento de ser arrestado.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El argumento para arrestarles, como siempre, era formal: “No tienen el permiso correspondiente”. Pero al día siguiente ya todxs habían sido liberadxs, y sin ningún cargo legal ni económico. Nadie duda que la acción ha sido un éxito rotundo: lograron el objetivo de abordar el autobús y de llegar a Jerusalén, sin represión ni riesgo para su vida, como es habitual. Y sobre todo, lograron atraer la atención mundial y denunciar el régimen de segregación y las restricciones a la libertad de movimiento que la ocupación impone al pueblo palestino.

Un cartel alude a las palabras de Martin Luther King: "Nosotrxs también tenemos un sueño"

Un cartel alude a las palabras de Martin Luther King: "Nosotrxs también tenemos un sueño"

Un activista sudafricano con el cartel "BASTA DE APARTHEID"

Un activista sudafricano con el cartel "BOICOT AL APARTHEID"

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Y para que no quedaran dudas sobre el sentido de su iniciativa, lxs Freedom Riders aclararon en su proclama: “Al realizar esta acción, como palestinxs no buscamos poner fin a la segregación en los autobuses de los colonos, porque la presencia misma de estos colonos y la infraestructura construida a su servicio es ilegal, y debe ser desmantelada. Como parte de nuestra lucha por libertad, justicia y dignidad, lxs palestinxs exigimos el derecho de viajar libremente por nuestras propias carreteras, en nuestra propia tierra, incluyendo el derecho de viajar a Jerusalén.”

Lxs 6 "freedom riders" festejan después de ser liberados.

Lxs 6 "freedom riders" y compañerxs festejan después de ser liberados.

Anuncios

Acerca de María Landi

María Landi es una activista de derechos humanos latinoamericana, comprometida con la causa palestina. Desde 2011 ha sido voluntaria en distintos programas de observación y acompañamiento internacional en Cisjordania: EAPPI (en Yanún/Nablus), CPT (Al-Jalil/Hebrón), IWPS (Deir Istiya/Salfit) y Kairos Palestine (Belén). Es columnista del portal Desinformémonos, corresponsal del semanario Brecha, y escribe en varios medios independientes y alternativos.
Esta entrada fue publicada en Apartheid, BDS, Checkpoints, Colonias Israelíes ilegales, Jerusalén Este, Represión/protestas noviolentas y etiquetada , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Del Sur de Estados Unidos a Palestina: los Viajeros de la Libertad contra las políticas segregacionistas

  1. Me alegra profundamente que ciudadnos de Estados Unidos, realizen el mencionado viaje contra la segración, se consiguio acabar con esa politica en su país y más recientemente en Sudafrica, con el apoyo de todos la heremos desaparecer tambien de vuestras tierras, que ya reconocidas por la UNESCO no tardaran en serlo por la ONU en Pleno. Un Abrazo Solidario

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s