“Amamos a Palestina más que a la vida”


Con Yawad Siyam, activista comunitario de Silwan (Jerusalén Este)

 

María Landi

 

Conversar durante dos horas con este hombre es casi un milagro. Siempre está atendiendo llamados urgentes por un desalojo, una demolición o un ataque de colonos, o siendo interrogado en la comisaría de policía, donde entra y sale a cada rato. Vivir en el barrio más sensible y disputado de toda Jerusalén significa “dormir con un ojo abierto”, como él dice.  Después de muchas visitas a Silwan, finalmente pudimos conversar en su oficina (aun en medio de reiteradas interrupciones telefónicas o presenciales); después de todo, estamos en una tierra de milagros…

La bandera palestina ondea sobre la ladera de Silwan.

La bandera palestina ondea sobre la ladera de Silwan (Foto: Maan News).

 

Limpieza étnica de baja intensidad

Desde la primera vez que pisé Silwan sentí una fuerte conexión con esta populosa zona, quizás porque es lo más parecido a una favela, un pueblo joven o cualquier barriada pobre recostada sobre el cerro de una ciudad latinoamericana. Las viviendas son precarias y hacinadas, los espacios libres inexistentes, la planta urbana desordenada, las calles sucias y rotas, y hay niños y adolescentes por todas partes. Lo que la hace diferente es las banderas israelíes que ondean sobre varias azoteas; es la señal de que los colonos han conquistado otra casa y hay una familia palestina menos viviendo allí.

Otra diferencia es que Silwan no está en la periferia, sino apenas unas cuadras al sur de las murallas de la Ciudad Vieja, en el corazón de la Jerusalén palestina, y a pocas cuadras de la parte judía (una ciudad del primer mundo).  Lo que hace un siglo era una aldea vecina a Jerusalén, con manantiales subterráneos y generosos olivares e higueras, hoy es una populosa zona compuesta por 12 barrios en los que viven 50.000 palestinos y palestinas y unos 400 colonos judíos protegidos por guardias privados, policía y cámaras de seguridad en cada esquina.

Galería de fotos históricas de Silwan recopiladas en el sitio web del Centro Madaa:

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

A pesar de que la población paga altos impuestos a la municipalidad, no recibe a cambio ni los mínimos servicios: la recolección de residuos y la vialidad son deficientes, las escuelas están superpobladas y llenas de carencias, no hay clínicas ni espacios recreativos para esa numerosa población joven.

Desde que Israel anexó Jerusalén Este en 1967, Silwan se convirtió en un botín codiciado para los afanes de judaización de la ciudad. Según el relato sionista, además, en Wadi Hilweh –el barrio más cercano a la Ciudad Vieja– estaba ubicado el palacio del bíblico rey David. Las excavaciones en la zona para encontrar vestigios de ese pasado judío llevan cinco décadas y han ocasionado serios daños a las viviendas, la infraestructura urbana y a la misma mezquita de Al Aqsa. Además, en los Noventa los colonos establecieron a la entrada del barrio el sitio arqueológico-turístico “Ciudad de David”, donde cuentan a los visitantes su versión de la historia exclusivamente judía  del lugar.

La población de Silwan vive bajo el acoso y la amenaza de la poderosa organización de colonos Elad, que cuenta con enormes recursos (enviados sobre todo por magnates judíos norteamericanos) y controla a la municipalidad y la policía de Jerusalén. Mediante artilugios legales, complicidades institucionales y la fuerza pública, lleva a cabo compras fraudulentas de viviendas[1], desalojos y demoliciones para sustituir a la población palestina por judíos provenientes de todo el mundo.

Silwan es uno de los ejemplos más visibles de la limpieza étnica silenciosa que Israel lleva a cabo en la ciudad. Un proceso que avanza –sin prisa y sin pausa– ante los ojos de una comunidad internacional que, al tiempo que se ha negado durante medio siglo a reconocer la soberanía israelí sobre Jerusalén, no hace nada para frenar el despojo.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

 
Destruir el tejido social

No es necesario hacerle muchas preguntas para que Yawad hable extensamente sobre su pueblo.

– Yo nací en Silwan. Mi familia tiene por lo menos 130 años en este barrio, Wadi Hilweh. Éramos campesinos y agricultores, teníamos tierras. Pero las perdimos en el ’48, y más en el ‘67. Mi familia perdió 73.000 dunams[2] de tierra que fueron apropiadas para construir la colonia Mishor Adumim.

Este lugar tiene una antigüedad de más de 5000 años. Está muy cerca del “Monte del Templo”[3] y los judíos afirman que hace 3000 años estaba aquí el palacio del rey David. De ahí todas las excavaciones para encontrar vestigios. No han encontrado nada, pero supongamos que es cierto: antes y después de David hubo otras civilizaciones y pueblos[4]; pero para ellos lo que hubo antes o después no cuenta.

Con ese criterio, los italianos podrían reclamar toda Europa, porque era parte del imperio romano… O los árabes podríamos reclamar la península ibérica donde teníamos al-Andalus. ¿Por qué sólo es legítimo para los judíos reclamar el lugar donde vivían hace 3000 años?

Nuestra vida es muy especial. Aquí ni siquiera dormimos tranquilos. Mucha gente se queda despierta hasta la madrugada, esperando que lleguen los israelíes a atacarnos, a arrestar a los niños sacándolos de la cama, o los colonos a invadir propiedades… No sé si en Cisjordania hay lugares con tanta represión como Silwan… No nos dejan en paz, nos hostigan las 24 horas. Lidiamos con una organización todopoderosa como Elad, que tiene compradas a todas las autoridades. Controlan la zona y se están tomando casa tras casa. Los colonos incluso atropellan con sus coches a los niños que juegan en la calle… Hay muchos incidentes de esos. Y gozan de total impunidad: nunca han sido sancionados por nada.

Según relata Yawad, los israelíes también buscan sembrar divisiones y destruir el tejido social palestino introduciendo droga en la zona, al igual que en los barrios periféricos y campos de refugiados.  “También los colonos tratan de dividirnos; no tanto entre Fatah y Hamas, sino entre familias. Investigan las necesidades o debilidades de las familias y ofrecen, compran, extorsionan… o venden drogas. Tienen unidades especiales para eso”[5].

 

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

 
Existir es resistir

Yawad y su gente tratan de responder a estos desafíos a través de dos proyectos comunitarios: el Centro Madaa (‘Horizonte’ en árabe) y el Centro de Información de Wadi Hilweh (CIWH), que documenta y difunde las violaciones de derechos humanos, no sólo en Silwan sino en toda Jerusalén.

– El centro Madaa fue establecido en 2007. Fue un largo proceso de papeleos para conseguir los permisos, porque aquí en Silwan no nos dan permiso para hacer nada. Es un centro comunitario que ofrece actividades a niños, niñas y jóvenes: talleres de música, idiomas, computación, deporte, recreación…

En 2009 fundamos el CIWH como un programa del Madaa con el objetivo de contar nuestra historia por nosotros mismos. Elad habla en nombre de todos y nuestra voz no se escuchaba. Ellos controlan el espacio, el agua, las zonas arqueológicas, todo; también el relato. El CIWH fue una respuesta al sitio Ciudad de David y al relato que presenta a los visitantes.

El trabajo comunitario que hacemos no es especial, se hace en todas partes del mundo; sólo que en Palestina no es normal, porque Israel nos prohíbe hacer actividades barriales; pero igual las hacemos, en medio de muchas dificultades y de permanente represión.

Aquí construimos el único parque infantil y recreativo que hay en todo Silwan, en un terreno (cedido por una familia palestina) que los colonos querían convertir en estacionamiento para sus coches. Lo hicimos sin permiso, siguiendo la política israelí de ‘crear hechos consumados’[6] .

Para nosotros es importante incluir en todas las actividades la cuestión de preservar la identidad y la historia de Silwan; porque los colonos quieren borrarlas. Tratamos de crear y recrear la vida para los niños, para las mujeres y los jóvenes… y eso no les gusta. Por eso estamos siempre bajo amenaza de los colonos y de la policía. El Centro tiene una orden de demolición desde 2009, trataron de cerrarlo… En 2012 demolieron el café cultural que estaba en la esquina. Pero no nos vamos a ir.

 

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Destruir la infancia

Silwan ostenta el triste récord de tener el mayor número de niños y adolescentes arrestados reiteradamente y desde temprana edad en Jerusalén. Las cifras son escalofriantes[7]. Incluso niños menores de 10 años han sido interrogados por la policía para extraerles información sobre familiares o vecinos. Los activistas adultos también son arrestados o deportados de Silwan o de la ciudad por períodos prolongados.

– Los niños son terriblemente afectados por la situación. Los israelíes los arrestan con 11, 12, 13 años y destruyen su vida. Apoyarlos es parte del trabajo que hacemos. Ni bien los arrestan, mandamos un abogado a la comisaría para tratar de que respeten sus derechos a que la familia esté presente en el interrogatorio, a tener defensor,  etc.[8] Porque Israel no respeta la ley cuando los niños son palestinos. La mayoría de las veces argumentan que ‘es un caso especial’ para no aplicar la ley; para ellos todos son casos especiales… Después que son liberados, tratamos de darles apoyo sicosocial, con ayuda de ONG palestinas o internacionales.

Habiendo sido testigo de las violentas batallas callejeras entre jóvenes y niños que lanzan piedras contra policías y soldados desplegando todo su arsenal represivo, le pregunto a Yawad qué piensa del futuro de esos jóvenes.

– Honestamente, a mí no me gusta que los niños tiren piedras y terminen en la cárcel; no quiero que estén tan dañados; quiero verlos crecer y terminar la escuela, quiero que vengan al Centro a aprender música… Aquí tratamos de sacarlos de la calle. Pero Israel no les deja opciones: no permite que haya escuelas suficientes, ni parques para jugar, ni centros comunitarios… nada. Los arrestan, los hostigan, les tiran gas lacrimógeno dentro de las escuelas. Por eso yo no voy a prohibirle a mi hijo luchar; ¡y no puedo hacerlo! 

Con sinceridad, yo creo que si nos dieran un poquito de derechos, tal vez mucha gente en Jerusalén dejaría de luchar, se resignaría a vivir bajo el yugo. Pero Israel es tan racista, tan fascista, que no nos deja otra salida más que luchar, por todos los medios posibles. Y tenemos derecho, incluso según la legislación internacional[9].

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Fotos de murales sobre motivos nacionales pintados en agosto de 2015 en el barrio Wadi Hilweh por integrantes del Centro Madaa e internacionalistas: el poeta Mahmud Darwish, mártires recientes (como Mohammed Abu Jdeir y el bebé Ali Dawabsha), el emblemático Handala y otros temas de la identidad palestina. Pocos días después la policía y funcionarios municipales se presentaron en el centro Madaa diciendo que los murales debían ser eliminados porque ‘perturbaban a los colonos’.

 

Traicionados y abandonados a su suerte

Yawad Siyam no es un tipo fácil, y sus enemigos no están sólo del lado israelí. Pero cualquiera que conozca la realidad cotidiana de Silwan puede entender su bronca y su crítica implacable. Cuando le pido su opinión sobre la ANP, responde como la mayoría de los habitantes de Jerusalén.

– La ANP mató toda posibilidad de recuperar Jerusalén al firmar los Acuerdos de Oslo. Allí se pospuso la cuestión fundamental de Jerusalén y de las colonias. Eso significó decirle a Israel: sigan trayendo colonos, no vamos a ir a Jerusalén. Jerusalén fue vendida por la ANP a cambio de privilegios. Y no creo que vayamos a conseguir un solo metro de tierra a través de negociaciones.

Palestina fue robada por los sionistas y los poderes occidentales. Los europeos les dijeron: nosotros matamos a seis millones de judíos, y en compensación les vamos a regalar Palestina. Yo acuso a los gobiernos occidentales de habernos tratado como subhumanos, mientras tratan a Israel como a un país civilizado y moderno. Sólo cuando el mundo nos considere como seres humanos con plenos derechos, y mediante la lucha, podremos empezar a recuperar lo que nos han robado.

El activista no es menos crítico de los gobiernos árabes: “Fuimos traicionados por los países árabes, que son títeres de las potencias. Cuando viajamos, tenemos más problemas en los aeropuertos de los países árabes que en cualquiera de Europa, o en Turquía. Yo aprecio al movimiento BDS, porque muestra que la gente en Occidente nos entiende y nos apoya más que en muchos países árabes…”

Las murallas de la Ciudad Vieja de Jerusalén con las cúpulas de las dos mezquitas, el Monte de los Olivos al medio, y Silwan (a la derecha).

Las murallas de la Ciudad Vieja de Jerusalén con las cúpulas de las dos mezquitas, el Monte de los Olivos al medio, y Silwan (a la derecha).


“Soy optimista a largo plazo”

Yawad considera que la política internacional no va a cambiar en el corto plazo, e Israel continuará cometiendo sus crímenes cotidianamente.

El pueblo palestino va hacia otra intifada, con o sin líderes. La ANP no quiere otra intifada. Hamas tampoco. Yo veo que en Jerusalén los israelíes van por Al Aqsa, y ese va a ser el momento del ‘¡ya basta!’ palestino. Yo no soy religioso, pero creo que Jerusalén debería ser una ciudad abierta a todas las religiones y respetuosa de todos los credos. Israel en cambio pretende que sea una ciudad exclusivamente judía.

Pero soy optimista a largo plazo: un régimen tan racista y fascista no puede sobrevivir, tarde o temprano va a caer; se vio en la historia con el nazismo y tantos otros… Hitler hizo tantas leyes contra las minorías raciales, sexuales, religiosas… Israel está haciendo lo mismo ahora.

Le pregunto si no piensa que, de todos modos, hoy Israel está ganando.

– No son tan exitosos como se puede creer. Sí, es verdad que estamos perdiendo; y no porque no luchemos, sino porque la comunidad internacional eligió cerrar los ojos y dejarlos hacer lo que quieran. Pero habían planeado tener aquí una mayoría demográfica del 65% para 2012, y hoy sólo son 350 en todo Silwan. El plan era llegar al 90% para 2020, pero no van a lograrlo. Y no veo cómo podrían, porque está claro que los palestinos no vamos a cometer el mismo error de 1948 y 1967: no vamos a dejar nuestros hogares y tierras. Y además no hay adónde ir…  Somos tenaces y porfiados. Amamos a Palestina más que a la vida. Amamos mucho la vida, pero amamos más a nuestra patria. 

 

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Galería de fotos de las actividades culturales del 9º campamento de verano “Te quiero, Silwan” organizado por el centro Madaa en el espacio recreativo que acaba de recibir una orden de demolición. La marcha de cierre llegó hasta la entrada sur de la Ciudad Vieja, a pocos metros de la Explanada de las Mezquitas (agosto 2015).
Video de Canal 2 de Israel (2010) que muestra el impacto de la presencia de colonos y policías sobre las vidas de los niños y familias de Silwan (subtítulos en inglés, 10:45′):


NOTAS

[1] Elad se vale de intermediarios palestinos cooptados para comprar propiedades a las familias necesitadas, que las venden sin saber que serán entregadas a colonos.
[2] Un dunam (unidad de medida usada desde el imperio otomano hasta hoy) equivale a unos 1000 metros cuadrados.
[3] Nombre que los judíos le dan a la explanada donde se encuentran la mezquita de Al Aqsa y la Cúpula de la Roca.
[4] Cananeos, asirios, babilonios, egipcios, griegos, romanos y musulmanes (que gobernaron durante 1300 años).
[5] Leer aquí un breve artículo sobre la introducción y el tráfico de drogas en Silwan.
[6] Las autoridades israelíes niegan sistemáticamente permisos de construcción a la población palestina, en Cisjordania y especialmente en Jerusalén Este. Es por eso que la gente tiene que construir sin permiso y arriesgarse a que su propiedad sea demolida por ‘construcción ilegal’. Recibir una orden de demolición significa que el propietario tiene que destruir su propia casa; si no lo hace, la municipalidad le cobrará una suma cuantiosa por efectuar la demolición con sus equipos y personal. Al momento de publicarse esta entrevista, las autoridades israelíes ordenaron la demolición de la mezquita Al-Qaaqaa de Silwan y del parque de recreación construido por el centro Madaa.
[7] La información sobre el tema abunda. Ver por ejemplo: IPS; Al Jazeera; DCI-Palestine; MECA.
[8] Los niños palestinos de Jerusalén, a diferencia de Cisjordania (donde son juzgados por tribunales militares), en teoría son juzgados según la legislación civil israelí; pero en la mayoría de los casos Israel aplica excepciones para no hacerlo.
[9] La Resolución 3101 de la Asamblea General de la ONU (12/12/73) establece: “La lucha de los pueblos bajo dominación colonial y extranjera o regímenes racistas por su derecho a la libre determinación y la independencia es legítima y de plena conformidad con los principios del derecho internacional”.
Video de la ONG israelí Paz Ahora donde se ve a unos 70 colonos protegidos por la policía israelí ocupar un edificio palestino de 5 pisos en el barrio Batan al-Hawa de Silwan, el 26/8/15. Los colonos pasaron de ser 10 familias viviendo en 2 casas a ser 25 familias viviendo en 6 casas de ese barrio.
FOTOS: Salvo un par de excepciones, la fotos son del servicio informativo del CIWH (Silwanic) y de María Landi.
Entrevista realizada en Wadi Hilweh, Silwan, en la primavera de 2015. Leer también en este blog:
Silwan: Una geografía de la ocupación en Jerusalén Este.
– En la ciudad de la furia.
Video de Vice News sobre Silwan: “A City Divided: Jerusalem’s Most Contested Neighborhood” (inglés, 16’):
Publicado en Acuerdos de Oslo, Apartheid, autodeterminación, Colonias Israelíes ilegales, Demoliciones, Israel, Jerusalén Este, Limpieza étnica, Niños y niñas palestinas, presos políticos palestinos | Deja un comentario

Vidas arrancadas: la comunidad cristiana palestina protesta la construcción del Muro en Cremisán

 

Cristianos/as de varios ritos rezando contra el Muro en Beit Yala (Foto: EAPPI).
Cristianos/as de varios ritos rezando contra el Muro en Beit Yala (Foto: EAPPI).

 

Por el equipo del EAPPI en Belén

 

El 17 de agosto, soldados israelíes y personal de seguridad supervisaron el trabajo de remoción de tierra para arrancar más de 100 árboles de olivo en Bir Una. Muchos de los olivos que fueron arrancados tenían más de 1.500 años  de antigüedad. La tierra se está despejando  para facilitar la construcción del Muro de separación[1] a través del valle de Cremisán. La ruta prevista penetrará tres kilómetros adentro de la línea del armisticio  de 1949 [frontera reconocida internacionalmente], y el muro será construido en tierras que son propiedad privada de familias de Beit Yala. El desmonte de la tierra está realizándose a pesar de una resolución judicial previa y sin mediar advertencia alguna a los propietarios afectados. Cristianos y cristianas locales están reuniéndose todos los días en el lugar  para protestar por la confiscación ilegal de sus tierras y rezar por la protección del hermoso valle de Cremisán.

“Las excavadoras llegaron este lunes a las 9 de la mañana; nadie se tomó la molestia de avisar a los pobladores”, dijo el Padre Aktham Hijazin, párroco de Beit Yala. Los buldóceres, protegidos por el ejército israelí, arrancaron 50 de los árboles más antiguos del valle. El P. Hijazin describió esto como “una acción contra el pasado y el futuro de nuestro pueblo; se trata de una operación contra la justicia, contra nuestra presencia aquí, contra nuestra historia y nuestro futuro. Estos árboles han estado aquí durante siglos y son parte de la vida de estas familias. Confiscar estas tierras es confiscar el pasado de estas familias y el futuro de las generaciones venideras”.

Bir Una se encuentra en las afueras de Beit Jala, un pueblo predominantemente cristiano del distrito de Belén, sólo 10 km al sur de Jerusalén. El valle es también el hogar de un monasterio salesiano (famoso por la producción del sabroso vino de Cremisán) y un colegio de monjas también salesianas que sirve a la comunidad local. Si la ruta del Muro sigue adelante como está previsto, va a separar a 58 familias cristianas de sus tierras en el valle de Cremisán.

La zona de Beit Yala es conocida por su excelente aceite de oliva; pero la comunidad ha perdido más de la mitad de sus olivos por la construcción del Muro. La pérdida de esta vital fuente de ingresos tendría un impacto económico devastador para estas familias.

Desde el martes 18 de agosto, la comunidad de Beit Yala ha estado realizando misas diarias en el lugar para protestar contra esta confiscación ilegal de sus tierras y orar por la protección de sus olivos. Iglesias de todo el mundo se les han unido en la oración.

Desde el 18 de agosto, el equipo del EAPPI en Belén acompaña a la comunidad en su oración diaria por la protección de sus olivos y su tierra. La oración es presidida por sacerdotes ortodoxos y católicos del monasterio de Cremisán, cuyas tierras también se verán afectadas por la expansión del Muro. Durante la misa, los soldados israelíes y el personal de seguridad continuaban supervisando la destrucción de este antiguo olivar.

El 19 de agosto, la misa no pudo llevarse a cabo dentro del olivar porque los soldados israelíes prohibieron el acceso a la tierra diciendo que se trataba de una “zona de trabajo” y que la misa era “una reunión ilegal”, ya que no se había solicitado permiso.

La tensión crecía a medida que los lugareños, sin poder acceder a su tierra, veían cómo más y más árboles de su propiedad eran destruidos.  Los soldados finalmente reprimieron a la multitud, resultando en varias personas heridas y dos palestinos detenidos.

El EAPPI observó escenas similares en la oración de la mañana del martes. Los lugareños –muchos de los cuales son dueños de las tierras confiscadas– se echaron al suelo para evitar que las excavadoras accedieran a la zona, pero los soldados los sacaron por la fuerza.

Los soldados israelíes dijeron a los pobladores que los árboles iban a ser trasladados y replantados; sin embargo, al arrancarlos se les cortaron las raíces y las ramas, destruyendo así la fuente de ingresos de muchas familias. Una persona preguntó a los soldados: “Si quieren trasladar los árboles, tienen  que dejarles las raíces. ¿Por qué no les dejan las raíces si quieren salvarlos?

Significativamente, el valle de Cremisán está rodeado por las colonias israelíes ilegales de Gilo y Har Gilo. Construidas en tierras de Beit Yala, estas colonias ilegales cercanas a Jerusalén son de las que se están expandiendo más rápidamente. Si la ruta prevista del Muro sigue adelante, permitirá unir a estas dos colonias, desconectando a Belén de Jerusalén Oriental ocupada y separando efectivamente el norte del sur de Cisjordania.

La comunidad local ha luchado durante muchos años[2] contra la construcción del Muro en sus tierras. Cuando la Suprema Corte de Israel resolvió el 2 de abril pasado que la ruta del Muro debía ser desviada para reducir los impactos sobre las comunidades locales y los monasterios, mucha gente estaba esperanzada. Pero el Ministerio de Defensa israelí ignoró esta decisión, y ahora el antiguo olivar yace en ruinas.

Pero es sobre todo la presencia cristiana en esta tierra, ya reducida al mínimo, la que se ve amenazada. Son muchos los que, en los últimos años, han elegido el camino de la emigración debido a la falta de perspectivas; otras familias están considerando irse, dice el P. Hijazin. “Los habitantes de Beit Una y Cremisán están muy enojados. Los israelíes dicen: “desarraigamos sus olivos, pero pueden plantarlos en otro lado”. ¡Pero las familias no quieren escuchar eso! ¡Éstas son sus tierras! Esta operación no sirve a la causa de la paz”.

Ver aquí una galería de fotos tomadas por el equipo del EAPPI:

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

[1] La Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya reconoció en 2004 la ilegalidad de este Muro (iniciado por Israel en 2002) y del sistema de ocupación y colonización asociados, y exhortó a Israel y a la comunidad internacional a tomar medidas para su desmantelamiento.
[2] El centro de derechos humanos St. Yves de la iglesia católica ha representado a las comunidades religiosas y locales de Cremisán en un largo proceso judicial iniciado hace una década.
Tomado del blog del EAPPI. Con aportes de Kairos Britain. Traducción: María Landi.

 

Galería de imágenes tomadas por varios fotógrafos palestinos:

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Reportaje fotográfico:
Cristianos/as y musulmanes/as palestinos/as protestan
contra el Muro de separación

Texto y fotos: Oren Ziv (del colectivo Activestills)*

Días después de que el ejército isrelí arrancara árboles de olivo palestinos para allanar la ruta del Muro de separación en Beit Yala, cristianas/os y musulmanes/as de la zona protestaron juntos para frenar el plan.


Cientos de cristianas/os y musulmanes/as de Palestina protestaron el domingo 23 por la mañana en el pueblo cisjordano de Beit Yala contra la inminente construcción del Muro que va a separarles de Jerusalén.

Los y las manifestantes marcharon hacia la zona donde pocos días antes el ejército arrancó docenas de árboles de olivo milenarios para preparar la ruta del Muro. Allí comenzaron a destruir un checkpoint que impide a los agricultores acceder a su tierra en un área que, cuando la obra esté concluida, quedará del lado ‘israelí’ del Muro. La policía de frontera reprimió con gases lacrimógenos y granadas de estruendo. Al menos tres manifestantes fueron evacuados en ambulancia. La gente se llevó trozos del checkpoint destruido para el pueblo.

La finalidad del Muro aquí es muy simple: separar a Beit Yala de Wadi Ahmad, un área agrícola de 3.500.000 de metros cuadrados con miles de árboles de olivo”, dijo Mazin Qumsiyeh, un veterano activista y biólogo palestino. “La construcción de este tramo completará la total guetización de Belén. La ruta no tiene nada que ver con la seguridad: el único objetivo es anexar el valle“.

El Padre Paolo, de la parroquia de Beit Yala, declaró: “Estamos aquí porque están construyendo un Muro que va a separar a Beit Yala de Jerusalén. Vinimos aquí para decir que ésta es nuestra tierra, que estamos en contra del Muro y que queremos vivir juntos en paz. Todas las iglesias de Beit Yala se oponen a la construcción del Muro, y estamos aquí para decirle al ejército: ‘Váyanse de aquí, ésta no es su tierra’”.

 “El objetivo del Muro es encerrar a Beit Yala por los  cuatro costados”, dice Salah, que vino desde la aldea de Ni’ilín, cerca de Ramala, para participar en la protesta. “Se han apropiado de la tierra, de los árboles, de los medios de vida, y están castigando a la población de este lugar sin ninguna razón. Hemos venido a dar el mensaje de que podemos derrotar estos muros cuando todos estemos unidos como pueblo, cristianos y musulmanes”.

Hace poco tiempo, la Suprema Corte de Israel recomendó al gobierno reconsiderar la ruta planeada del Muro en la zona, ya que afecta seriamente a la población local. El Ministerio de Defensa, sin embargo, comenzó el trabajo la semana pasada, sin cambiar la ruta del Muro. El ministerio ha prometido dejar un espacio abierto de 200 metros cerca de los monasterios, de un total de 1.500 metros de Muro que está previsto construir en la zona.

El plan es que el Muro rodee completamente a Belén y las aldeas de alrededor,  cerrando todas las entradas a la zona. Está previsto que varios tramos del Muro sean construidos en los próximos años, incluyendo al sur de Jerusalén.

* Síntesis de dos reportajes publicados en +972 Magazine el 21 de agosto y el 23 de agosto de 2015. Traducción: María Landi.

VIDEOS:

Informe televisivo de AFP (inglés, 1:31′):
Video de PNN (inglés, 4:25′):
Video del International Solidarity Movement (5.00′):
 Video de la agencia Anadolu (4.00′) sobre la protesta del domingo 23 de agosto:
Video de activistas locales sobre la protesta del 23 de agosto (5′):

 

Ver más entradas pinchando en la etiqueta “Cristianas/os palestinas/os” de la nube del blog.

 

Publicado en Apartheid, Colonias Israelíes ilegales, Cristianas/os Palestinas/os, EAPPI, Muro de Apartheid, Resoluciones de la ONU | Deja un comentario

¿Ha perdido el norte Amnistía Internacional? (Segunda parte)

María Landi:

Segunda parte del análisis forense de Norman Finkelstein sobre el pretendidamente ‘equilibrado’ informe de Amnistía Internacional acerca de la operación Margen Protector (el brutal ataque de Israel a Gaza en 2014).

Un ejemplo de la tergiversación de la verdad que resulta cuando se quiere forzar la realidad (ignorando los datos empíricos más elementales) y hacer un informe en base a componendas para atribuir a “ambas partes” el mismo nivel de responsabilidad.

Reblogueado desde “Los otros judíos“.

Originalmente publicado en Los otros judíos:

Foto: AP/Khalil Hamra Foto: AP/Khalil Hamra

Análisis forense de los informes de Amnistía Internacional sobre la Operación Muro Protector

Por Norman Finkelstein.

Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos
Un arsenal que no presagia nada buenoPara justificar la desmesurada violencia contra Gaza, Israel invariablemente pone de relieve el arsenal de cohetes que supuestamente acumuló Hamas. Amnistía Internacional (AI) se hace eco de esta argumentación y así el lector aprende en Unlawful and Deadly que ya en 2001 Hamas había hecho acopio de cohetes de corto alcance, que después “desarrolló los cohetes Qassam de mayor alcance”, que “más recientemente grupos armados de Gaza han producido, modernizado o comprado de contrabando miles de cohetes BM- 21 Grad de diferentes tipos de alcances que van 20 a 48 kilómetros, y ha adquirido o producido cantidades menores de cohetes de largo y medio alcance” incluidos “el Fajr 5 iraní y el M-75 fabricado localmente…

Ver original 2.095 palabras más

Publicado en Derecho Internacional, Gaza, Hamas, Israel, Limpieza étnica, Resoluciones de la ONU | Etiquetado , , , , | Deja un comentario

Detención ‘administrativa’ y huelgas de hambre en las cárceles israelíes

Las movilizaciones por el preso Mohammed Allan (31) continúan en toda Palestina, en medio de rumores de que ha sufrido daño cerebral después de estar en huelga de hambre desde el 16 de junio pasado; de que rechazó el ofrecimiento de liberación a cambio de la deportación por 4 años; de que hoy salió del coma y recobró la conciencia; de que la Corte Suprema de Israel puso en suspenso la detención administrativa mientras Allan esté hospitalizado. Lo cierto es que Allan continúa internado en grave estado de salud y que su futuro es incierto, ya que hasta el momento Israel no ha aceptado otorgarle la libertad, después de 9 meses detenido sin cargo ni juicio (fue arrestado en noviembre de 2014).

Algunos datos sobre Mohammed Allan y la práctica de la detención administrativa, tomado del artículo traducido por Javier Villate en su Blog sobre Palestina:

Detención ‘administrativa’ y huelgas de hambre en las cárceles israelíes.

ACTUALIZACIÓN sobre el fin de la huelga de hambre de Mohammed Allan, al día 21 de agosto, en el sitio Palestina Libre.

 

Publicado en presos políticos palestinos | Etiquetado | Deja un comentario

Gueto nuclear: las 400 bombas atómicas clandestinas de Israel

 

Brigada anti-proliferación nuclear: “¡Basta Vanunu! ¿No ves que estamos ocupados?”

Alfredo Jalife-Rahme 

Irán ha firmado el Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares (TNP, por sus siglas en inglés), bajo la intrusiva inspección de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) de la Organización de Naciones Unidas, mientras Israel se da el lujo unilateral de despreciar sus resolutivos.

Irán negoció en forma exitosa su desnuclearización –al límite de 6.1 por ciento de su capacidad de enriquecimiento de uranio– a cambio del levantamiento de sanciones asfixiantes por el P5+1, mientras Israel, con un máximo de 400 bombas termonucleares y de hidrógeno, ni siquiera es conminado a firmar el TNP, lo cual fractura el orden internacional y el consenso universal.

La intoxicación desinformativa global ha alcanzado tales niveles esquizofrénicos que hoy cunde una exagerada profusión respecto del pacífico proyecto nuclear iraní –que a 20 por ciento de su capacidad de enriquecimiento de uranio dista lejos del 90 por ciento mínimo para fabricar una bomba atómica–, mientras se oculta en forma deliberada la clandestina posesión nuclear de Israel.

Julian Borge, del rotativo británico The Guardian, ha renfocado la atención sobre el clandestino cuan ominoso arsenal nuclear de Israel (http://goo.gl/HPr0RV).

Borge devela la verdad sobre el arsenal nuclear secreto (¡supersic!) de Israel y fustiga que ha estado hurtando (sic) secretos nucleares y fabricando en forma encubierta (sic) sus bombas desde la década de los 50, mientras los gobiernos occidentales, incluyendo Gran Bretaña (GB) y Estados Unidos (EU), hacen la vista gorda”.

Tres potencias nucleares (EU, GB y Francia) –miembros permanentes del Consejo de Seguridad– han otorgado materiales y tecnología nucleares a Israel, además de la pasmosa permisividad cleptomaniaca a su poderosa “red de agentes clandestinos“ del aparentemente inocuo LAKAM, Oficina de Enlace Científico, a cargo de las Operaciones Especiales del Mossad, de la que formó parte el multimillonario productor (sic) de Hollywood Arnon Milchan (http://goo.gl/HmEPzm), contratista de los actores Brad Pitt y Angelina Jolie. El historial macabro del eje Hollywood/Las Vegas/Israel cada día se asienta más.

Ya en 1986, un excelso y valiente técnico israelí, Mordejai Vanunu, había revelado los secretos de la planta nuclear de Dimona (http://goo.gl/rKp8fe), lo cual le valió su encarcelamiento durante 18 años, 11 de ellos en confinamiento solitario.

A Vanunu, uno de los magnos héroes de los tiempos modernos boicoteado por los multimedia occidentales –en su mayoría controlados por sus carcelarios–, se le tiene prohibido salir de Israel y es motivo de restricciones inconcebibles en el siglo XXI.

Según una reciente desclasificación de archivos secretos de febrero de este año, el Pentágono había descrito en la década de los 60 en un extenso reporte (http://goo.gl/Hb4sQB) –una generación antes de las perturbadoras revelaciones de Vanunu– que el programa nuclear de Israel estaba casi en exactitud paralela a la capacidad existente en los Laboratorios Nacionales de EU (http://goo.gl/el0b3E). El reporte refiere un acuerdo secreto (¡supersic!) en 1959 sobre la venta de agua pesada en Noruega a Israel con la mediación de GB.

El relevante portal Russia Today desmenuza el reporte del Pentágono sobre “el desarrollo de un género de códigos que permite a Israel fabricar bombas de hidrógeno (¡supersic!; http://goo.gl/B5DRDO)”. Israel oculta tanto sus bombas atómicas como sus letales armas químicas con el subterfugio de una deliberada pueril política de “ambigüedad/opacidad (amimut, en hebreo)” que no niega ni acepta su posesión, pero lo insinúa en forma sutil, aunque ya varios altos funcionarios lo han confesado, como su anterior presidente Shimon Peres (http://goo.gl/HXeN0x).

En 1979, el satélite estadunidense Vela 6,911 detectó la tercera prueba nuclear de Israel en las costas de Sudáfrica, a cuyo régimen de apartheid ayudó también a fabricar sus bombas nucleares, desmontadas luego por el inconmensurable Mandela.

El portal The Atlantic juzga que las bombas atómicas de Israel constituyen su peor secreto guardado y coloca su cifra entre 150 y 300 (http://goo.gl/c3xeiA). Lo absurdo de la ambigüedad/opacidad/amimut israelí avalada por EU ha llegado al grado de despedir a un empleado del laboratorio Los Alamos, James E. Doyle, quien favorece la abolición de las armas nucleares, por haber esparcido en un artículo el secreto sobre los tenedores de armas nucleares en el planeta que todos expresan sotto voce (http://goo.gl/UtVzMw).

William Greider comenta en el portal The Nation que en forma oficial el Pentágono admitió finalmente que también Israel posee armas nucleares, así como una “asombrosa tecnología de armas similar a la de EU (http://goo.gl/yBwjCh)”. Greider había observado en su blog el ocultamiento de las bombas nucleares de Israel cuando los multimedia se enfocaban únicamente a las ambiciones nucleares de Irán.

¿Cómo puede exigir EU –no se diga GB y Francia–, a otros países firmar el TNP cuando exime de ello a Israel que no es sujeto de ninguna inspección de la AIEA? ¿Por qué existen dos pesas proliferativas y dos medidas atómicas que incitan a una carrera armamentista en el Gran Medio-Oriente?

Instalaciones nucleares israelíes.

Instalaciones nucleares israelíes.

Greider aduce que los expertos estiman que Israel posee por lo menos de 100 a 200 bombas atómicas, posiblemente más. Ahora el secreto no subyace en si Israel posee bombas atómicas, sino en su tipo de alta letalidad, en especial, las ominosas bombas termonucleares de hidrógeno.

Varias fuentes, incluyendo al carismático canciller iraní Javad Zarif, que descolgó el acuerdo histórico con el P5+1 encabezado por el estadunidense John Kerry, aseveran que Israel posee un máximo de 400 bombas atómicas (http://goo.gl/V1G5Ia).

El Centro de Contraproliferación de la Fuerza Aérea de EU indica que la fuerza naval nuclear de Israel posee 400 bombas atómicas y de hidrógeno (http://goo.gl/VlmiWg), lo cual es confirmado por GlobalSecurity.org, muy cercano al Pentágono (http://goo.gl/vomVb0).

En caso de poseer 400 bombas termonucleares, Israel se colocaría en el tercer lugar (¡supersic!) en el ranking del club nuclear global después de Rusia (7 mil 500) y EU (7 mil 100), pero antes de Francia (300), China (250), GB (225), Pakistán (120), India (110) y Norcorea (10).

Justamente, la discrepancia sobre el número real de las bombas termonucleares y de hidrógeno de Israel se debe a su desprecio al TNP y la ausencia de inspección universal de la AIEA. Es inconcebible que en el siglo XXI Israel viva en un gueto nuclear por encima de la ley internacional y del consenso universal.

A Israel, Estado racista que practica su repelente apartheid –tanto de personas como del agua– contra la nación palestina, le ha valido un apabullante ostracismo universal mediante el exitoso operativo “Boicot/Desinversión/Sanciones (BDS, por sus siglas en inglés) practicado por sus aliados occidentales: el creciente boicot universitario y de las poderosas iglesias protestantes en EU y Europa.

Al exitoso BDS (http://boicotisrael.net/) se le debiera agregar otra letra D que signifique la Desnuclearización del Medio Oriente sin excepciones teológicas unilaterales ni míticas canonjías celestiales.

“Eviten otro Holocausto: bombardeen a Irán”.


AlfredoJalife.com
Twitter: @AlfredoJalifeR_
Facebook: AlfredoJalife
Vk: id254048037
Publicado en La Jornada de México.
Documental de la BBC (en inglés) que expone el secreto de las armas nucleares de Israel (44′):
Publicado en Armas nucleares, Israel | Etiquetado , | Deja un comentario

¿Ha perdido el norte Amnistía Internacional? (Primera parte)

María Landi:

Un análisis lúcido y crítico de Norman Finkelstein sobre el pretendidamente ‘equilibrado’ informe de Amnistía Internacional sobre la operación Margen Protector. Un ejemplo de la tergiversación de la verdad que resulta cuando se quiere forzar la realidad (ignorando los datos empíricos más elementales) y hacer un informe en base a componendas para atribuir a “ambas partes” el mismo nivel de responsabilidad.

Reblogueado desde “Los otros judíos“.

Originalmente publicado en Los otros judíos:

normanfinkelstein_uj6u0uw.png.600x600_q85

Análisis forense de los informes de Amnistía Internacional sobre la Operación Muro Protector

Por Norman Finkelstein.

Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos.
Amnistía Internacional (AI) es una de las organizaciones de derechos humanos más importantes del mundo. Sus declaraciones modelan la opinión pública, mientras que los Estados se sienten obligados si no a tenerle en cuenta, cuando menos a responderle. Un movimiento a favor de la justicia que aspire a llegar a un público amplio y a influir en la política de Estado no se puede permitir ignorar a AI si esta se equivoca o cuando lo hace. Esta monografía considera que AI ha perdido verdaderamente el norte y su objetivo es documentarlo con la esperanza de que AI haga una corrección o de que sus miembros de base le obliguen a hacerla.En lo últimos años AI ha publicado informes de derechos humanos meticulosamente documentados y legalmente…

Ver original 1.945 palabras más

Publicado en Derecho Internacional, Gaza, Hamas, Israel, Resoluciones de la ONU, Uncategorized | Etiquetado , , , , | Deja un comentario

Voces cristianas de Nablus III

María Landi

 

“Israel quiere ocultar la dimensión cristiana de la cuestión palestina. Quiere presentar este conflicto como un conflicto religioso judío-musulmán, neutralizando la posición cristiana; por eso le irritan las crecientes voces cristianas que se alzan sobre la cuestión palestina. Nosotros [el clero cristiano palestino] siempre hemos afirmado que la Iglesia en Palestina está para servir a todos los palestinos y palestinas, porque es una iglesia para el pueblo. También es una iglesia que está profundamente arraigada en esta tierra, y en los árabes palestinos cristianos y musulmanes que viven en ella”.          Atallah Hanna, Arzobispo ortodoxo de Jerusalén

Los sacerdotes melquita, ortodoxo y anglicano en la procesión de Navidad por el centro de Nablus.

Los sacerdotes melquita, ortodoxos y anglicano en la procesión de Navidad por el centro de Nablus.

Nablus es famosa por su bellísima Ciudad Vieja, su arquitectura otomana, sus fábricas de jabón de aceite de oliva, su tradicional hammam y su delicioso knafeh; por albergar el campo de refugiados más grande de Cisjordania (Balata) y por ser un bastión de resistencia en cada alzamiento palestino (especialmente durante la segunda intifada). Pero pocos saben que esta ciudad es un ejemplo de convivencia religiosa entre la mayoría musulmana, la pequeña y antigua comunidad cristiana[1] y la aún más pequeña comunidad samaritana[2].

Otra particularidad de Nablus es que las cuatro iglesias presentes en la ciudad (ortodoxa, católica, anglicana y melquita) celebran juntas la Navidad y la Pascua -a diferencia de Jerusalén y Belén, donde se celebran en fechas diferentes. En Navidad todas las iglesias siguen el calendario católico, y en Pascua el ortodoxo. En ambos casos, una colorida y animada procesión recorre la principal avenida de la ciudad[3], portando sus estandartes y símbolos. Las bandas de scouts encabezan la marcha con sus instrumentos, escoltadas por la policía local, mientras las autoridades y la población musulmana saludan con entusiasmo a sus vecinas y vecinos cristianos, en una demostración de simpatía y respeto.

Cuatro años después de entrevistar a cristianas y cristianos palestinos del distrito de Ramala, decidí conversar con sus pares de Nablus. En un contexto diferente al de entonces por la emergencia del Daesh y la vulnerabilidad de las comunidades cristianas en la región, la particular situación de las y los cristianos palestinos que sufren la ocupación israelí se hace más relevante para un Occidente que nunca les ha conocido ni comprendido.

Ésta es la tercera de tres partes. Ver aquí la primera y la segunda.

El P. Yusef Saadeh presidiendo el culto en el templo melquita de Rafidia.

El P. Yusef Saadeh presidiendo el culto melquita en Rafidia.

“Soy palestino antes que cristiano”

La iglesia melquita[4] de San Juan Bautista está ubicada en Rafidia. El Padre Yusef Sa’adeh es otro al que le gusta remontar la historia para recordar los orígenes del cristianismo en este lugar y la antigüedad de las comunidades palestinas. También lleva un minucioso registro de cuántas familias o personas cristianas quedan viviendo en ciertos pueblos o aldeas del norte de Cisjordania, y a qué iglesias pertenecen.

Él también, como muchos cristianos palestinos, es un refugiado. Si bien sus abuelos eran de Rafidia, su madre y su padre se mudaron a Haifa al casarse, y él nació allí. Tenía 8 años cuando las milicias sionistas les expulsaron de su hogar, y lo recuerda muy bien.

Recuerdo a mi padre diciéndonos que teníamos que huir para salvar nuestras vidas. Caminamos y caminamos huyendo de los disparos de los soldados judíos. Al final llegamos a un lugar seguro en las afueras de Ramala, y vivimos bajo los árboles por un año, y por dos años en cuevas. Fue un tiempo muy duro para mi familia, de mucha pobreza. Un día mi padre le dijo a mi madre que le parecía que no íbamos a poder regresar a nuestro hogar en Haifa, y ella se puso a llorar… Entonces nos vinimos a Nablus. Aquí vivimos en una sola habitación durante 22 años. Sólo cuando, ya casado, entré a trabajar en un banco, pudimos mudarnos a una casa mejor.

Lo que nunca voy a entender es: ¿quién le dio a los británicos el derecho de darle nuestra tierra a los judíos? ¿Y cómo la ONU decidió darles nuestra tierra sin preguntarnos a los palestinos qué pensábamos?

Él estudió en la escuela de UNRWA, junto a 800 refugiados y refugiadas. “En 1948 las iglesias y sus colegios se llenaron de refugiados, no había salones libres para dar clase. Nuestra vida fue muy dura, muy difícil”. Se casó en 1969, tuvo dos hijas y un hijo, y es abuelo. Con 75 años, vive en la parroquia con su esposa y no tiene casa propia[5].

Yusef no pensaba en el sacerdocio cuando formó una familia. Pero la iglesia local tenía una gran necesidad de pastor, y el obispo logró convencerlo; para ello tuvo que vencer la resistencia de su esposa, que no quería. Estudió en Jerusalén, se ordenó en Nablus en 1980, y desde entonces ha estado al frente de esta diminuta comunidad, que en ese entonces tenía más de 120 fieles y hoy tiene sólo 33.

Ha viajado muy poco fuera de Palestina; de joven porque era pobre, y ya como sacerdote, porque los israelíes le prohibieron salir del país durante 12 años, considerándolo “un terrorista”. “Por ser palestinos, dicen que somos terroristas. Si reclamas independencia, eres terrorista; si reclamas derechos humanos, o justicia, eres un terrorista. Ahora vivimos en una jaula. Todos somos prisioneros”, dijo en otra entrevista hace pocos años. Al P. Yusef le gusta ilustrar cómo es la vida bajo la ocupación con una experiencia personal:

En 2010 mi hermano, que vivía en Nazaret, murió; entonces decidimos ir a pasar con su esposa y sus hijos la primera Navidad sin él. Nos preparamos para viajar, y averiguamos qué papeles y permisos necesitábamos [para entrar a Israel]. Entonces vamos al checkpoint mi esposa, yo, mi hijo, su esposa y su bebé de 8 meses. Los israelíes nos dicen que los adultos podemos pasar, pero el bebé no, porque no tiene papeles. Nadie nos había dicho que mi nieto necesitaba papeles. ¿Cómo podíamos pasar y dejarlo en el checkpoint? Yo me enojé mucho y les dije: “¿Cómo puede este bebé de 8 meses ser una amenaza para el poderoso Estado de Israel?”. La respuesta fue: “Lo siento, no tiene papeles y no puede pasar”. Y yo exclamé: “¡Soy un anciano y voy a visitar a la viuda de mi hermano, así que dispárenme si quieren!” Ni me dispararon, ni pasé. Todos nos volvimos a casa muy tristes. Así es nuestra vida.

El P. Yusef conversando en su parroquia de Rafidia.

El P. Yusef conversando en su parroquia de Rafidia (Foto: M. Landi).


Israel es la causa de la emigración cristiana

Las razones de la emigración cristiana son varias, según Yusef, todas derivadas de la ocupación israelí. En los años 1920, Nablus era la capital económica del norte de Palestina, la ciudad más grande y rica de toda la región. Sin embargo la creación de Israel y la guerra que siguió, así como la dominación jordana resultante, llevaron a su declinar. Las autoridades jordanas primero y las israelíes después de 1967 buscaron quitarle poder e influencia, fortaleciendo ciudades vecinas más cercanas a Israel (Salfit, Tulkarem, Qalqiliya).

Desde 1948 la situación económica y política fue difícil: desempleo, toque de queda, represión… A su vez el rey Hussein abrió las puertas para que jóvenes palestinos emigraran a los países árabes. Muchas familias se fueron; hay centenares de familias cristianas de Nablus viviendo en Jordania. La ocupación israelí de 1967 hizo más difícil aún la situación. Y las iglesias de Occidente ayudaron a las familias cristianas a emigrar: les ofrecieron oportunidades de estudio, trabajo… y unas llamaron a las otras. Y los cristianos tienden a regresar menos que los musulmanes.

Las dos intifadas también provocaron la emigración de más familias cristianas; la segunda fue particularmente cruenta en Nablus (de donde salieron varios atentados suicidas): la ciudad fue bombardeada y sitiada durante meses, convirtiendo en una penuria su sobrevivencia económica y la vida cotidiana de la gente.

Durante la segunda intifada todas las entradas a la ciudad fueron cerradas con checkpoints: no se podía entrar ni salir. Muchos negocios cerraron. Muchas familias cristianas emigraron a Europa, a Jordania, a los Emiratos, a Siria… Y cuando quisieron regresar, Israel se los prohibió. Muchas propiedades en Rafidia eran de familias cristianas, y tuvieron que venderlas… Lo hicieron para darles un futuro a sus hijos, y no puedo culparlas. Aquí casi no hay trabajo.

Yusef sostiene que también hay razones demográficas que explican el desbalance de población: las familias musulmanas tienen más hijos que las cristianas. Mientras en éstas el promedio es de dos o tres, en aquéllas es de seis o más. “En el pasado, además, los musulmanes tenían hasta dos o tres esposas, por lo cual la cantidad de hijos se multiplicaba. Eso ha cambiado en el presente, por razones económicas y culturales”.

Yusef y su comunidad recibiendo la visita de un pastor canadiense.

Yusef y su pequeña comunidad compartiendo un encuentro con un pastor canadiense.


Vivir juntos como un mismo pueblo

En cuanto a las relaciones con la comunidad musulmana, sostiene que son y fueron siempre excelentes. Al P. Yusef le gusta mostrar dos bellos íconos que presiden su templo, uno de Jesús y otro de su madre María, pintados por vecinos musulmanes del campo de refugiados de Balata.

Durante toda mi vida en Nablus hemos tenido buenas relaciones con los musulmanes; yo, mi familia y mi comunidad. Y lo mismo con los samaritanos. Las tres religiones vivimos en armonía, sin problemas. En el Banco Otomano donde trabajé por 20 años éramos cinco cristianos y 15 musulmanes, sin ningún problema; nos visitábamos, compartíamos… Nunca ha habido problemas entre nosotros desde el punto de vista religioso. Políticamente podemos tener distintas visiones y filiaciones. Pero las guerras no tienen ni han tenido nunca motivos religiosos (tampoco las Cruzadas). Somos todos palestinos; cuando llueve para unos, llueve para todos.

El sacerdote mantiene amistad con integrantes de familias musulmanas históricas, cuyos miembros han sido alcaldes o gobernadores de Nablus. La prestigiosa universidad An-Najah, el gobernador o los principales jeques lo consultan o invitan para discutir temas de interés común.

Como ejemplo de ese vínculo, cuenta que hace años algunos líderes locales de Hamas le pidieron que intercediera para liberar a un conocido jeque del distrito, preso de la ANP y amigo suyo (que lo invitó muchas veces a su mezquita). Yusef le mandó una carta a Arafat y una semana después, el primer día de Ramadán, Arafat fue personalmente a la cárcel a liberar al jeque.

Años después, él y otros 15 líderes de Hamas (incluyendo ministros y parlamentarios) lo visitaron y, después de saludarlo con motivo de Navidad, le dijeron que querían conocer su opinión sobre la situación del país.

– Yo les dije: “Pero yo soy un cura, no soy un político… Yo no soy Hamas ni Fatah. Ustedes me conocen bien: nunca he tomado un arma ni una piedra en toda mi vida”. “Sí -me dijo el jeque-, pero lo que usted ha dicho y escrito nos inspira más respeto y temor que si esgrimiera un arma”. Yo le dije: “Nosotros somos hijos de esta tierra, como ustedes. Y tenemos que construir juntos nuestro país, porque somos un pueblo. Nosotros corremos riesgos en nuestras iglesias y ustedes corren riesgo en sus mezquitas; y fuera de nuestros lugares sagrados, corremos riesgos juntos”. Yo digo eso en todas partes a donde voy, con el gobierno, en la universidad… Yo soy palestino antes que cristiano. Y tenemos que vivir juntos en esta tierra como un solo pueblo.

Los sacerdotes melquita, ortodoxos y anglicano con integrantes de la comunidad musulmana de Nablus.

Los sacerdotes anglicano, melquita y ortodoxos con integrantes de la comunidad musulmana de Nablus.


Las iglesias también construyen muros

El veterano sacerdote es crítico del papel de las iglesias de Occidente en la cuestión palestina y de las jerarquías cristianas de Tierra Santa.

– Nuestro señor Jesús nació, vivió y murió en esta tierra, predicando el Evangelio del amor a todas las personas. Los judíos tenían una religión exclusiva; pero Jesús enseñó que el amor de Dios es para todo el mundo. En cambio a lo largo de los siglos, la humanidad ha levantado muros. Los cruzados vinieron aquí a matar a musulmanes y cristianos, y construyeron gruesas murallas alrededor de sus fuertes. El gobierno israelí construye muros para evitar que las personas vivan juntas. Dicen que es por seguridad, pero es un muro de apartheid para separar a la gente. Y las iglesias también construyen muros. Primero entre el este y el oeste. Luego entre católicos y protestantes. Ahora construyen muros para separar a los cristianos de Siria, de Líbano, de Egipto… Eso no es lo que quiere Dios.

Las iglesias no condenaron la entrega de Palestina a los sionistas. Hasta hoy. Es que la mayoría de los líderes de las iglesias aquí no eran palestinos, sino extranjeros. Eran (y son) italianos, alemanes, griegos… No asumieron la causa palestina. Obedecen al Papa o a sus superiores afuera antes que al clamor de su pueblo. Y pocas veces salen de Jerusalén a recorrer el país y visitar los lugares donde la gente está sufriendo por el muro, la confiscación de tierras y todos los males de la ocupación. ¿Y qué pasa con nuestras iglesias en Irak, en Siria? Los líderes no están cuidando a sus fieles. ¿Por qué nos lamentamos después que pasan las cosas, pero no hacemos nada antes?

Y concluye con tristeza: “Yo veo que la situación de las iglesias en Tierra Santa está muy mal. Necesitamos que el Papa se preocupe por nosotros. Y tenemos que unirnos, superando las divisiones; como iglesias y como pueblo, porque nuestro Dios es uno solo. Llevamos 55 años rezando por la unidad de los cristianos en el mundo, pero ¿qué hemos hecho realmente por la unidad?”

 

El pase de diapositivas requiere JavaScript.


[1] De una población de 150.000 habitantes, sólo 650 personas son cristianas. La gran mayoría vive en Rafidia (antes un pueblo vecino y hoy un suburbio de Nablus), donde las cuatro iglesias tienen sus templos. Además, la iglesia anglicana tiene un templo en la Ciudad Vieja y la iglesia ortodoxa tiene el templo del Pozo de Jacob (en el lugar donde se dice que Jesús encontró a la Samaritana), enfrente del campo de refugiados de Balata, a la entrada de Nablus.
[2] Las y los samaritanos, que practican una versión arcaica del judaísmo, tienen doble ciudadanía palestina e israelí, pero en Nablus se identifican como palestinos(as). A diferencia del judaísmo ortodoxo, consideran que el Templo de Israel estaba ubicado no en Jerusalén sino en el Monte Gerizín, donde viven. La región norte de Cisjordania era conocida en la Biblia como Samaria, y así le llaman hoy los sionistas, considerándola parte inseparable de ‘Eretz Israel’. Hay unos 350 samaritanos de habla árabe en Nablus e igual número de habla hebrea en Holón (cerca de Tel Aviv).
[3] Leer aquí el testimonio de un pastor protestante de EEUU que vivió la celebración de Navidad en Nablus.
[4] Es la iglesia católica del rito oriental -también llamada católica griega-, separada de la iglesia occidental desde el Concilio de Calcedonia (451 DC). Su líder espiritual es el Patriarca de Antioquía (Turquía). Desde 1995 se define “en comunión eclesiástica con el Obispo de Roma” y ha actuado como puente entre las iglesias de Oriente y Occidente. Hay pequeñas comunidades melquitas en Siria, Líbano, Palestina y Egipto.
[5] Los sacerdotes de los ritos orientales, al igual que los protestantes, pueden casarse.
Altar de la iglesia melquita, con los íconos de María y Jesús pintados por refugiados musulmanes de Balata.

Altar de la iglesia melquita, con los íconos de María y Jesús pintados por refugiados musulmanes de Balata (M.Landi).


FOTOS
: Wayne Smith, Jim Cairney, Facebook de Ibrahim Nairuz, Al Kamandjatii y María Landi.
Primera parte: Ibrahim Nairuz.
Segunda parte: Abir Hanna.
Entrevistas realizadas en Nablus, Cisjordania ocupada, en la primavera de 2015. Con aportes del blog de Wayne Smith.
Ver en este blog otras entradas relacionadas pinchando en la etiqueta “Cristianas/os Palestinas/os“.
Publicado en aldeas de Nablus y Salfit, Cristianas/os Palestinas/os, Nakba, Refugiados/as | Etiquetado , , | Deja un comentario